sábado, 10 de enero de 2009

Duisburger Global Warming

"Just as well the Earth is in Global Warming... I don't wanna check the Global Cooling, my spanish friend..."



Ignoro, y seguramente prefiero seguir ignorando, hasta qué punto puede haber algo más estúpidamente egocéntrico que autocitarse. Si un día nos presentan a vuestra merced y a mí, para empezar con buen pie la mejor idea es no usar la expresión "Como yo digo: blablabla..."

No obstante, haciendo caso omiso de mí mismo y predicando con el ejemplo me he decidido a escribir un post que empieza nada más y nada menos que con una autocita. Con dos cojones. Es que, a veces, a uno le surgen frases que resumen de forma cómica nuestros sentimientos, experiencias u opiniones. La frase de hoy resume los tres conceptos.

Sentimientos: Mucho, muchísimo frío.
Experiencias: Sale el sol y el termómetro no se digna ni a acercarse al 0º.
Opiniones: ¿De quién cojones fue la fantástica idea de venirse aquí a vivir?


Bueno, bueno, no busquemos culpas ajenas. No nos hagamos los tontos que aquí, el que más y el que menos, todos le están sacando partido a la experiencia. Con frío incluido. Con retrasos en los trenes incluidos. Con nieve (ya marrón) en las calles desde hace cinco días (en los cuales no ha nevado). Con paseos desde el campus L a casita bajo -15º... A veces uno se plantea si no estamos retando a la naturaleza. Las especies viven donde pueden sobrevivir, entonces, ¿seguro que la naturaleza quiere que vivamos a -15º? A ver si nos las va a devolver todas juntas...

Bueno, el primero en experimentar este agradable clima fui yo. Estaba en casita, en Granada, cuando vi en iGoogle que se esperaban -9º de mínima en Duisburg. Unos días después, mi avión del vuelo FR8613 de Ryanair con destino Niederrhein aterrizaba en la pista 1 (la única que hay) del Weeze Airport, a unos 800 metros de la frontera con Holanda. Y allí mismo, al fin del mundo, vino la señora Realidad en persona a soltarme un bofetón en forma de ola siberiana que me dejó los resguardos de futuro padre como dos canicas y transformó mi langostino tigre en quisquilla de Motril.

En München pasé mucho frío. Muchísimo. Me llegaron a doler los pezones, pensé que se me habían helao por dentro o algo... pero era distinto. Era seco, soportable. Duisburg es húmedo, el río es enorme y está cerca, estamos a 31 metros de altitud, lo que casi es el nivel del mar y encima ahora hay nieve. La más mínima brisa es húmeda y da la impresión de que te estás enfriando a base de mojarte. Tampoco se hagan vuestras mercedes una impresión equivocada, no es el Amazonas, pero iGoogle me suele marcar más de 70-80% de humedad cada día, y eso se nota.

Así que yo le pido a Jezu calorcito, aunque él prefiere a Nils. Y Sergio sigue encamao... estos gaditanos, son flojos hasta pa curarse, coño. La que va a liar por tal de no levantarse de la cama...

Nachete sigue en la patria y no sé ni cuándo llega, si es que llega porque los aeropuertos están cerraos día sí, día no. Esperemos que no tenga muchos problemas para llegar.

Besitos ;)



!Seguir leyendo!